Madison, WI – Durante 40 años, Lilliam Post ha sido un pilar de la comunidad Latina y el mundo de las organizaciones sin fines de lucro en el área de Madison. A inicios de este año, alcanzó una bien merecida jubilación después de una carrera dedicada completamente a servir al otro, abogar por su comunidad, y dejar que pequeños milagros pasaran todos los días.

Desde el 2006, Lilliam trabajaba en el Centro Católico Multicultural (CMC) como la Intermediaria Comunitaria. “Es difícil de imaginar el CMC sin la cara sonriente de Lilliam dando la bienvenida a la comunidad, pero su jubilación es bien merecida,” dijo el Director del CMC Steve Maurice. “Por décadas, ella ha ejemplificado el lema del CMC: Haciendo una diferencia, una persona a la vez. Ha tratado a todos con dignidad y gracia, y tiene el talento de hacer que todos a quienes ayuda se sientan mejores de ellos mismos.”
Si usted conoce el CMC, hay una alta probabilidad de que conozca a Lilliam. Pocos pueden ganarle en su habilidad de hacer conexiones y fomentar relaciones, una habilidad que utilizó no para su propio beneficio sino para ayudar a los demás. Ella conectó a innumerables desempleados con empleadores, encontró casi todo recurso comunitario que podía beneficiar a los que atendía, y ofreció su guía y presencia en muchos grupos comunitarios. Durante todo su tiempo en el CMC, seguramente se puede decir que Lilliam impactó positivamente miles de vidas.
“Las personas necesitan un trabajo con dignidad,” Lilliam dijo alguna vez. “Si obtiene trabajo, eso le ayuda solucionar cómo vivir en los EEUU.” Pocas personas entienden los desafíos – y alegrías – que enfrentan los inmigrantes en Wisconsin como Lilliam lo hace. En su puesto en el CMC, trabajó con inmigrantes de todas partes del mundo, pero fue especialmente adepta en servir a sus compañeros Latinos. Escuchó a cada persona con compasión, averiguó sus necesidades, e inmediatamente emprendió a encontrar los recursos, conexiones, y más que nada, el trabajo perfecto para ayudarle a la gente a superar sus barreras para tener éxito en la vida. “Los trabajos son como un rompecabezas…hay una persona que necesita empleo, hay un empleador buscando trabajador, y uno pone los dos pedazos juntos,” expresó Lilliam. “El CMC está realizando pequeños milagros todos los días, muchas veces sin saberlo,” ella añadió.

Lilliam también enriqueció a la comunidad Latina coordinando bastantes programas en español en el CMC: Educación y apoyo del cáncer de seno, yoga, pláticas para grupo familiar, Club de ajedrez, grupos para la salud mental, y mucho más. Lo más cerca de su corazón era Familias Unidas con Niños con Necesidades Especiales (FUNNE), un programa que ella y otros líderes comunitarios fundaron hace casi 20 años para enfrentar las desigualdades en cuidado médico además del aislamiento que estaban enfrentando las familias Latinas con niños con necesidades especiales. Lilliam fue defensora devota en nombre de estas familias, asegurando que podían recibir los recursos, el apoyo, y la bienvenida que necesitaban y merecían. En sólo los últimos cinco años, más de 100 familias se han beneficiado al ser parte de FUNNE, gracias a los esfuerzos de Lilliam y sus socios comunitarios.
Para entender mejor el legado de Lilliam en el CMC y en nuestra comunidad, aquí están algunas palabras de sus colegas:
“Para mí, trabajar con Liliam me inspiró a seguir estudiando. Siempre me decía: “sigue preparándote, estudia todo lo que puedas” Alejandra Espejo, LOV Inc (colaborador de FUNNE).
“Lilliam es una persona maravillosa que siempre se esfuerza mucho para ayudar y apoyar a los demás de muchas maneras. Fue una fuente constante de consejos y consuelo, y para muchos clientes, ella se convirtió en un refugio seguro que se podía buscar en tiempos de necesidad. Su dedicación y cuidado han dejado un impacto duradero en todos con quien trabajaba. La vamos a extrañar mucho.” – Dina Nasser, personal del CMC.
“Siempre vi a Liliam Post entregada a su trabajo de buscar empleo a quienes lo solicitaban. Ella tiene una personalidad alegre, buen ánimo, buen carácter, siempre amable y sonriente. Era muy atenta con las personas que llegaban a pedir ayuda.” – Victoria Barbosa, voluntaria del CMC y anterior coordinadora de HeadStart.

El personal del CMC expresa su profundo agradecimiento por todo a lo que contribuyó Lilliam durante sus casi 20 años con el CMC. Su legado de servicio comunitario y abogacía vivirán por años futuros a través del continuo trabajo en las iniciativas que ella comenzó.
¡Muy buena suerte Lilliam mientras disfruta de su retiro! ¡Que Dios le bendiga!