En las bancas sagradas y silenciosas de la Iglesia Católica de San Adalberto en el sur de Milwaukee, se desató una tormenta de traición. El líder de confianza del rebaño, el expastor Mauricio B. Fernández-Boscán de 42 años—originario de Venezuela—fue acusado de un pecado motivado por la más pura avaricia: ¡desviar en secreto más de $33,000 de las arcas sagradas de la parroquia!
Pero el mayor escándalo no fue solo el robo. Fue la conclusión en el tribunal.

Según los registros judiciales del condado de Milwaukee, el 11 de abril, el pastor en desgracia se fue a casa con apenas 24 meses de libertad condicional. En un sorprendente acuerdo de culpabilidad, aceptó tres cargos de delitos menores por robo en un entorno comercial (menos de $2,500). Aunque enfrentaba hasta 9 meses de prisión y una multa de $10,000 por cada cargo, la jueza del condado de Milwaukee, Kristela L. Cervera, suspendió su sentencia de 90 días en el Centro de Reintegración Comunitaria del Condado de Milwaukee en Franklin.
¿Y el giro final que nos deja sin aliento? No se le ordenó pagar ni un solo centavo de restitución a la parroquia traicionada.
El Libro de las Mentiras
¿Cómo gasta un pastor de confianza tanta plata ilícita? Según la denuncia penal presentada el 6 de febrero de 2025, Fernández-Boscán vivió una doble vida de gastos no autorizados entre 2018 y 2022. Operando completamente fuera de su autoridad administrativa y sin una pizca de consentimiento, acumuló la asombrosa cifra de $33,558.59 en gastos de la iglesia.

La denuncia penal describe un rastro de recibos que deja a cualquiera con la boca abierta:
- Las Vacaciones Romanas: Unos impresionantes $8,478.02 pasados por la tarjeta de crédito de la parroquia para un lujoso viaje a Italia.
- La Escapada a México: $2,156.48 cobrados en boletos de avión a México.
- Los Honorarios Legales Secretos: $8,153.94 emitidos en cheques de la parroquia sin autorización al bufete de abogados Chenhalls Nissen SC para cubrir sus propios servicios personales de inmigración.
- Las Mejoras del Hogar: $3,383.51 para una sierra y cortadora de césped (Central Saw and Mower), combinados con una costosa ola de compras de $2,410.50 en Floor and Décor.
- Tecnología y Matrícula: $1,406.96 gastados en Best Buy, junto con $2,350.00 canalizados al Seminario Saint Francis de Sale.
- El Toque Personal: $4,689.23 del plástico de la iglesia utilizados para pagar discretamente sus propias facturas personales, y $529.95 en Vision Works—¡tal vez para ver con claridad el imperio que estaba financiando ilícitamente!
Al final, los fondos se esfumaron, la tarjeta de crédito se enfrió y el mazo del juez cayó. Las transacciones financieras se hicieron totalmente en exceso de su autoridad y sin consentimiento, según detalla la denuncia penal. Ahora, el rebaño de San Adalberto se queda con los bolsillos vacíos, mientras su expastor camina libre hacia el atardecer de Milwaukee, con sus deudas perdonadas por el tribunal.


