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Madison, Wisconsin. — Con una emotiva celebración cargada de espiritualidad, diversidad y fraternidad, la Parroquia Luterana Santa María conmemoró su décimo aniversario el pasado domingo 26 de abril, consolidándose como un pilar de fe y acogida para la comunidad latina en la capital de Wisconsin.

La ceremonia se llevó a cabo entre las 12:30 y la 1:30 de la tarde en el templo ubicado en 1021 University Avenue, y fue presidida por el párroco, pastor Juan Carlos Cabrera Gonzales. La solemne misa reunió a decenas de feligreses de distintas nacionalidades, entre ellas puertorriqueña, mexicana, boliviana, venezolana, uruguaya, peruana y argentina, reflejando el carácter multicultural que distingue a esta congregación.

El acto litúrgico contó con la participación de un coro que acompañó la celebración de principio a fin con cánticos y alabanzas a Cristo Resucitado. Durante su homilía, el pastor Cabrera destacó el mensaje de esperanza que representa la resurrección: “Cristo abre el camino hacia una vida abundante; en medio de la violencia y la guerra del mundo, cada domingo nos ofrece un banquete espiritual. Estamos llamados a ser signos de resurrección y a comprender el tierno cuidado de Dios por toda la creación”, expresó.

Al finalizar la misa, los asistentes fueron invitados a un convivio comunitario preparado por voluntarios de la parroquia. La jornada continuó con un abundante compartir gastronómico que incluyó una variedad de platillos ofrecidos por el restaurante mexicano “La Casa Zaragoza”, propiedad de los esposos Mayra y Oscar Zaragoza, ubicado en Park Street. Asimismo, los presentes disfrutaron de una selección de pasteles donados por miembros de la comunidad, en un ambiente festivo que destacó por su generosidad y espíritu solidario.

Fundada el 16 de abril de 2016, la Parroquia Luterana Santa María inició sus actividades bajo el liderazgo de la pastora Kirsten Worzala Damke, con un reducido grupo de fieles. A una década de su creación, la congregación ha experimentado un notable crecimiento, superando actualmente los 200 miembros activos.
Hoy, bajo la guía del pastor Juan Carlos Cabrera Gonzales, la parroquia se ha consolidado como un espacio inclusivo de reflexión y espiritualidad, donde todas las personas son bienvenidas sin distinción de orientación sexual, raza, credo o estado civil. Un verdadero refugio de fe que continúa fortaleciendo los lazos comunitarios y promoviendo valores de amor, respeto y unidad en Madison.
