Bajo la bandera de la seguridad vial y el combate al fraude, el gobierno federal clausura tres academias locales de CDL, dejando a empresarios perplejos y a la comunidad inmigrante en el ojo del huracán.
MILWAUKEE, WISCONSIN — En las carreteras de Estados Unidos, el motor de la economía ruge sobre 18 ruedas, pero para cientos de inmigrantes que buscan en el transporte de carga su camino hacia el sueño americano, el camino acaba de convertirse en un terreno minado. En una medida fulminante coordinada desde Washington, el Departamento de Transporte de EE. UU. (USDOT) ordenó el cierre inmediato de 110 escuelas de capacitación para conductores de camiones comerciales en todo el país, incluyendo tres academias clave en el estado de Wisconsin.

Las empresas señaladas en suelo estatal son On Your Way CDL Training en Milwaukee, CDL Pro School en Kenosha y Tez CDL School en Sturtevant. Según la administración federal, la clausura masiva responde a una investigación que cruzó las multas de inspecciones de carretera con los registros de las academias, alegando que estas escuelas aprobaron fraudulentamente a estudiantes que, tiempo después, reprobaron las pruebas rutinarias de dominio del idioma inglés frente a los inspectores viales.
El impacto de la noticia tomó por sorpresa a los propios involucrados. Mark Washington, propietario de On Your Way CDL Training durante los últimos cuatro años, se enteró del cierre a través de la llamada de un periodista.
“Nosotros nos basamos en las leyes y en la información que nos da el estado para hacer todo nuestro entrenamiento”, afirmó Washington, confirmando que agentes de ICE visitaron su local únicamente para entregarle una citación de documentos. Sin una orden formal de suspensión en la mano, el empresario aseguró que planea mantener sus puertas abiertas: “Pedimos toda la información requerida para que la gente tome sus exámenes”.
Idioma, Leyes y la Grieta Cultural

La ley federal exige desde 1937 que todo chofer de carga hable y lea suficiente inglés para interpretar señales de tránsito, responder a las autoridades y llenar reportes. Aunque el examen teórico para el permiso de aprendiz en Wisconsin se ofrece en idiomas como español, ruso, birmano y serbio, la prueba práctica al volante debe realizarse estrictamente en inglés y sin intérpretes.
La investigación dejó al descubierto la diversidad de la nueva mano de obra en el transporte pesado. Redes sociales y reseñas de las escuelas clausuradas en Kenosha y Sturtevant mostraban contenido predominantemente en ruso y kirguís, reflejando el incremento de conductores provenientes de Europa del Este y Asia Central.
Por su parte, funcionarios de la administración defienden la ofensiva como una medida crucial de seguridad pública para retirar a “conductores extranjeros peligrosos” de las autopistas, contando con el respaldo de legisladores republicanos de Wisconsin.
Inmigración en la Mira: ¿Seguridad o Persecución?
Aunque el propio gobierno aclaró que no se acusa a los estudiantes de estar indocumentados en el país, el operativo se da en medio de una intensificación generalizada de las políticas migratorias. Mientras las autoridades auditan a los evaluadores e investigan a las academias, las consecuencias se sienten en la calle: un fallo en el inglés técnico durante una inspección de rutina en la carretera ahora no solo significa una multa para el chofer, sino el colapso operativo de la escuela que lo capacitó.
Entre la incertidumbre de los dueños de negocios que aseguran cumplir con la regla y el temor de los trabajadores inmigrantes que buscan certificar su oficio, la industria del transporte en Wisconsin enfrenta un punto de inflexión donde el idioma se ha convertido en la frontera más difícil de cruzar.
